sábado, 20 de febrero de 2016

Paradigma constructivista


PARADIGMA CONSTRUCTIVISTA 

La postura constructivista se basa en las aportaciones de diversas corrientes psicológicas asociadas, por lo general, a la Psicología cognitiva (1) como son el enfoque psicogenético piagetiano, la teoría de los esquemas cognitivos, la teoría ausebeliana de la asimilación y el aprendizaje significativo, y la psicología sociocultural vigotskyana (Díaz, 1998).

Los principios constructivistas conciben al aprendizaje como la construcción de conocimientos por parte de los alumnos, los cuales son elaborados mediante una actividad intelectual y personal. Por tal motivo, los estudiantes deben estar en el centro del proceso enseñanza-aprendizaje y el profesor debe ser el encargado de apoyarlos para que aprendan a realizar tal construcción por medio de estrategias didácticas adecuadas.
La psicología constructivista busca comprender cómo el hombre alcanza un conocimiento objetivo de la realidad, a partir de las estructuras más elementales presentes desde su infancia. Para el constructivismo la educación es un elemento que propicia el desarrollo del alumno y promueve su autonomía moral e intelectual (DeVries y Kohlberg en Castle y Rogers, 1993).

Según Piaget (1964) en Kamii (1982), como se citan en el texto de la SEP (2000), Elemetos de Reflexión para mi Práctica Docente, el objetivo de la educación es que los hombres sean capaces de crear, y no ser solamente repetidores de lo que otras generaciones han logrado, los seres humanos deben ser críticos, no aceptar sin verificar lo que se les ofrezca. Para lograr lo anterior es necesario que en su formación el niño desarrolle una autonomía moral e intelectual que debe ser favorecida y no entorpecida por su entorno escolar, familiar y cultural. La escuela debe propiciar un clima de respeto y que fomente estos procesos de construcción del conocimiento y desarrollo.

El aprendizaje en el constructivismo se desarrolla desde un desequilibro (conflicto cognoscitivo) al enfrentar conocimiento o situaciones nuevas en confrontación con los esquemas anteriores preexistentes, seguido de un proceso de asimilación y acomodación por parte del sujeto, y llegar a un nuevo equilibrio y reorganización del conocimiento (aprehensión). De acuerdo a este esquema de aprendizaje, no es posible que el maestro tenga ese papel de repetidor o “fuente” del conocimiento, sino ayudar y guiar al estudiante a construir el propio. Es responsabilidad del maestro conocer los procesos y características del aprendizaje, así como diversas técnicas para propiciar los con éxito, en especial la manera en que aprovechará los errores para utilizarlos a favor del desarrollo del conocimiento y no como una herramienta evaluadora o causa de reprensiones esperando que emitan“respuestas correctas”, sino que corrijan sus razonamientos al no darles las respuestas, sino diseñar el proceso educativo de maenera que se den cuenta por sí mismos de cuáles son dichas respuestas. La Secretaría de Educación Pública (2000), en unión con el ILCE y otras instituciones y gobiernos latinoamericanos, han buscado capacitar a los maestros en el modelo de Telesecundaria, buscando asimismo, desarrollar maestros reflexivos y críticos capaces de, a pesar de trabajar con un modelo de clases a distancia muy particular, de llevar a cabo en las aulas clases que permitan un aprendizaje constructivista.
El profesor constructivista es aquél que promueve aprendizajes significativos (duraderos y transferibles), para lo cual, necesita motivar constantemente a los alumnos, para que éstos sientan la necesidad de aprender cada tema nuevo (motivación intrínseca) y no sólo para obtener una nota aprobatoria (motivación extrínseca). También, debe evaluar los aprendizajes de manera permanente, no únicamente para asignar una calificación sino para poder proporcionar información a los estudiantes sobre su desempeño y sus procesos de aprendizaje, así como para darse cuenta de su desempeño como docente. (Campos, 2004)

Esta misma autora afirma que el alumno constructivista es aquél que se responsabiliza de atribuir significado a los contenidos escolares que el profesor le proporciona. Para esto, debe mantenerse activo y así lograr seleccionar y organizar la información relevante e incorporarla a los conocimientos que ya posee. También, debe aprender a aclarar sus dudas ya sea preguntándole al profesor, a sus mismos compañeros o a otra persona experta en el tema.

Por otro lado, Rodríguez –Mena (2004) afirma que el alumno debe ser un participante activo y dinámico en la construcción de su conocimiento; por lo tanto, debe aprender las herramientas y disposiciones para pensar reflexivamente y poder lograrlo. Además, estipula que “…las posibilidades que están en manos de los educadores para desarrollar verdaderamente a sus alumnos es incalculable”, por lo que es primordial que la formación de los docentes sea adecuada para que puedan asumir esta noble tarea.
Kamii, DeVries y Moreno señalan que los beneficios de la construcción de conocimientos son:
  1. Aprendizaje verdaderamente significativo construido por los alumnos.
  2. Altas probabilidades de que el aprendizaje obtenido sea transferible a otras situaciones o bien, que el estudiante busque generalizar este conocimiento en situaciones novedosas (lo cual no ocurre con el conocimiento memorístico fácilmente).
  3. La autoestima de los alumnos crece al sentirse capaces de producir conocimientos valiosos.


_____________________
1 La Psicología cognitiva considera que la mente es un agente activo y responsable de que el conocimiento sea activamente adquirido y no implantado por un agente exterior (Da Silva, 1996)


Fuentes consultadas:
Campos, E. (2004). Aprendizaje significativo. México: CELE-UNAM.

No hay comentarios:

Publicar un comentario